HIPOTIROIDISMO HASHIMOTO Y BIODESCODIFICACIÓN: IMPOTENCIA EN LA ESPERA

Por Jesús Casla

 BioNeuroEmoción     BioDescodificación     Descodificación Biológica  

Hipnosis Clínica Reparadora     Terapia Regresiva

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El hipotiroidismo Hashimoto, o tiroiditis linfocítica crónica, es una afección auto inmune que se produce cuando el sistema inmunitario crea anticuerpos que dañan la glándula tiroides, ubicada en la base del cuello. Esta glándula forma parte del sistema endocrino y produce hormonas que coordinan muchas de las funciones del organismo. El nombre de esta enfermedad se debe al médico japonés Hakaru Hashimoto (1881-1934), que fue quien realizó, en 1912, la primera descripción de esta anomalía, a la que llamó bocio linfomatoso.

La disminución de la secreción de hormonas tiroideas, por la acción de los anticuerpos creados por el sistema inmunitario, puede provocar la reducción del ritmo cardíaco, así como palidez y un progresivo endurecimiento de la piel del rostro y del cuello. La irrupción de esta enfermedad suele ser asintomática; de hecho la mayor parte de las veces es detectada en análisis rutinarios de la función tiroidea. No obstante, paulatinamente van apareciendo diversos signos inequívocos que progresan lentamente con el transcurso de los años, como hinchazón en la garganta (bocio), sensación de fatiga, piel seca y aumento de peso.

Los síntomas o signos más habituales del hipotiroidismo Hashimoto son:

  • Fatiga, pereza y somnolencia diurna.
  • Intolerancia al frío
  • Estreñimiento
  • Piel pálida y seca
  • Rostro hinchado
  • Insuficiencia cardíaca por la dilatación del corazón
  • Ronquera y sensación de presión en el cuello por el aumento de tamaño de la glándula tiroides
  • Uñas quebradizas y caída del cabello
  • Aumento del tamaño de la lengua
  • Retención de líquidos
  • Dolor y rigidez muscular y en las articulaciones
  • Debilidad muscular y pérdida de energía
  • Menorragia (hemorragia menstrual abundante y duradera)
  • Disminución de la líbido.
  • Depresión y otros trastornos anímicos.
  • Pérdida de memoria

Por otro lado, es frecuente que junto con el hipotiroidismo Hashimoto se presenten otras enfermedades como artritis reumatoide, diabetes, esclerosis múltiple y, sobre todo, la enfermedad celíaca.

Esta afección puede sufrirse en cualquier etapa de la vida aunque es más frecuente en personas de mediana edad, principalmente entre los treinta y los cincuenta años. Afecta aproximadamente al dos por ciento de la población mundial; pero su incidencia es mucho mayor entre las mujeres, especialmente entre los sesenta y los setenta años de edad. Se calcula que la prevalencia entre las mujeres es diez veces superior a los hombres.

Para llevar a cabo una adecuada descodificación biológica del hipotiroidismo Hashimoto y acceder al conflicto o circunstancias emocionales ocultas que lo han provocado es imprescindible tener en cuenta el sentido biológico de la tiroides. Cualquier anomalía relacionada con la glándula tiroides -nuestro reloj biológico- hace referencia al manejo y gestión del tiempo. Esta glándula secreta las hormonas tiroideas e interviene en el metabolismo para regularlo, ya sea ralentizándolo o acelerándolo. Se trata, habitualmente, de situaciones de urgencia en las que la persona siente que necesita actuar con celeridad o, por el contrario, situaciones en las que se ve desbordada y sobrepasada por los acontecimientos. El otro aspecto habitualmente relacionado con la tiroides es el miedo y la impotencia frente a algo que se espera y se vislumbra. Muchas veces, detrás de esa impotencia se ocultan sensaciones de frustración y humillación porque la persona afectada siente que nunca puede llevar a cabo sus deseos ni realizar sus planes. No se ve capaz de actuar con la diligencia necesaria para realizar o conseguir lo que desea.

El hipertiroidismo pone de manifiesto la existencia de conflictos con claros matices de urgencia, lo que da lugar a un aumento en la producción de hormonas. La persona que lo padece desea que el tiempo transcurra más rápido para librarse rápidamente de una situación o un temor. Hay un inequívoco anhelo de proceder con celeridad para que todo vaya rápido, que transcurra y se resuelva de inmediato. Personas completamente implicadas en la acción; que se creen obligadas a probarse a sí mismas o a demostrar algo a alguien. Se exigen demasiado a sí mismas y también a los demás. La auto observación y la alta exigencia dan paso a la angustia cuando no se puede actuar lo suficientemente rápido. Personas, en cualquier caso, impacientes. En cambio, el hipotiroidismo expresa más bien matices de paciencia; sensaciones de desesperanza y bloqueo. La persona renuncia a todo intento porque se siente impotente ante una situación de urgencia. Desearía que el tiempo transcurriera lentamente para que eso que teme retrase su llegada o incluso no llegue. Personas que están convencidas de no ser suficientemente rápidas para lograr lo que quieren.

Las palabras clave para buscar y comprender el tipo de conflicto emocional que puede dar lugar al hipotiroidismo Hashimoto son, a la par, impotencia y espera. La persona se ve sometida a una larga espera sin margen de maniobra, por lo que se siente bloqueada, impotente para actuar a su gusto. Habitualmente se trata de situaciones surgidas o referidas al ámbito afectivo y familiar. Por otra parte, la persona afectada presiente que quizá ha actuado de forma precipitada, lo que puede tener un resultado funesto, un nuevo escenario que no sabe si podrá manejar. Esto es lo que hace que inconscientemente desee paralizar o aminorar el desarrollo de los acontecimientos que están en curso para eludir unas consecuencias que atisba como probables y, a la vez, peligrosas. El temor, por un lado, y la espera de esa posible y deseada ralentización o paralización, por otro, es lo que sumerge a la persona en su bloqueo, llegando a sentirse impotente; espectador inerte, postrado en una tensa vigilia, sin saber cómo tomar las riendas de la situación.

El estrés y la impotencia se hacen presentes y se agudizan porque, mientras transcurre el tiempo, la persona se repite y se reprocha internamente, una y otra vez, que si determinada cosa no hubiera sucedido tan rápido, probablemente otra no se habría producido. Todo ello da lugar no sólo al bloqueo sino también a un acentuado clima de estrés. Un constante tira y afloja entre el deseo de huir de algo que se presenta como probable, o quizás ineludible, y la angustiosa sensación de no poder hacer nada o no poder eludirlo.

El siguiente caso real, con un claro origen transgeneracional, evidencia claramente los matices de impotencia y bloqueo en la espera, tan característicos del hipotiroidismo Hashimoto:

“… Una mujer joven acude a consulta porque se siente bloqueada. Desde hace tiempo tiene la sensación de que todo en su vida se ha paralizado y asiste impotente sin comprender qué le ocurre ni cómo ha llegado a esa situación.

Desde hace meses afronta una difícil situación profesional a la espera de que la empresa para la que trabaja le pague varios salarios atrasados. Mientras no cobre ese dinero no puede poner en marcha su propio emprendimiento. No ve la manera de escapar de ese bloqueo. Inmersa en esa situación, le diagnostican hipotiroidismo Hashimoto. Desde el punto de vista biológico, todas las patologías relacionadas con la tiroides guardan relación con el tiempo y su gestión. El hipotiroidismo Hashimoto es una enfermedad que se presenta precisamente en circunstancias en las que, como esta persona, se afronta una tensa y dilatada espera; situaciones prolongadas de bloqueo vividas con impotencia, sin vislumbrar una salida ni una solución en el horizonte.

El estudio transgeneracional desvela que la mujer lleva el fantasma de su abuelo paterno que luchó en la Segunda Guerra Mundial, en el bando alemán. Sobrevivió a la contienda; pero, como tantos otros soldados del bando perdedor, al finalizar la guerra fue apresado y mantenido durante dos años en un campo de prisioneros. Resulta fácil imaginar la impotencia que debió sentir el abuelo durante aquellos dos largos años de cautiverio, alejado de los suyos, sin poder ayudar a su familia frente a las dificultades de la posguerra. Casi setenta años después, el inconsciente de la nieta, que como yaciente del abuelo está viviendo la vida y la memoria de aquél, al enfrentar una situación emocional similar de espera e impotencia, activa en ella aquella misma memoria, además de un modo sumamente preciso en forma de hipotiroidismo Hashimoto”.

 (Extracto del libro Descodificación Bio-Transgeneracional. Secretos y claves del árbol genealógico, de Jesús Casla. Capítulo 4, páginas 82-83)

La persona que sufre hipotiroidismo Hashimoto vive inmersa en una situación de bloqueo, de impotencia en la espera de algo; con temor hacia lo que pueda irrumpir o ante lo que pueda desencadenarse. Como presagia escenarios de peligro, se activa el deseo inconsciente de ralentizar el transcurso del tiempo. La persona que padece esta afección debe tomar conciencia de qué es lo que provoca su bloqueo y qué es le hace sentirse impotente. Sólo así podrá pasar a la acción para afrontar su situación de forma distinta, con la capacidad gestionarla de la mejor manera. Sólo así podrá liberarse.