LA CUARENTENA

La Cuarentena está grabada en nuestro inconsciente y en nuestra biología. Está basada en aspectos psicológicos y arquetípicos. Es una muerte simbólica, un período de aislamiento (40 días) de un contexto tóxico, necesario para consolidar las nuevas conexiones neuronales, desaprender y reaprender después de la toma de conciencia acerca de la incoherencia y el impacto emocional no resuelto que se había expresado a través del síntoma. Ese aislamiento facilitará el anclaje de los cambios necesarios en la vida del paciente para evitar posteriores recidivas.

La Cuarentena permite tomar conciencia de uno mismo. Es un tiempo de silencio interior que detiene la enfermedad, lo que permite ganar tiempo para poder aplicar los recursos terapéuticos necesarios para que el paciente tome conciencia y pueda cambiar aspectos de su vida. En ese tiempo, el paciente entra en coherencia emocional y una vez concluida la Cuarentena es una persona nueva. Cuando se está en coherencia, emocionalmente uno expresa en cada instante quién es y quién quiere ser, sin pretender gustar a nadie; pero estando en paz consigo mismo.