EL CAMINO AL INCONSCIENTE

El Camino al Inconsciente es un proceso que permite acceder a la emoción oculta que está detrás de todo síntoma. Es un viaje hacia el interior, cuyo primer paso es buscar y estudiar la situación desencadenante previa al síntoma o conflicto. En esa toma de conciencia del conflicto disparador o desencadenante se busca hasta el más mínimo detalle: los pensamientos y sentimientos que tuvo el paciente entonces, así como la emoción social que sí se permitió expresar y la sensación física que tuvo en el momento del impacto emocional.

Mediante la Hipnosis Eriksoniana, el paciente entra en la línea del tiempo para hacer una regresión al momento del impacto emocional que originó el síntoma, reviviendo la emoción oculta que no se permitió expresar entonces y que activó el síntoma, porque no se puede sanar sin revivir la situación dolorosa. Es imprescindible encontrar la emoción oculta y comprender que en el inconsciente se archiva absolutamente todo.

Sólo después, para concluir el Viaje al Inconsciente, se puede realizar con Programación Neurolingüística un cambio de información y creencias, otorgar recursos al paciente y reaprender gracias al entrelazamiento cuántico, tendiendo un puente al futuro ahora ya desde la toma de conciencia, con la nueva información y los nuevos recursos.

Ante la explicación del especialista, que por el tipo de síntoma ya sabe qué conflicto emocional afecta al paciente, éste toma conciencia de para qué le pasa lo que le pasa.

Una vez integrada la causa emocional del síntoma, el paciente ha de pasar a la acción y vivir en coherencia. Comienza así el método de desaprender. El paciente debe estar libre de juicios condenatorios para poder cambiar el aprendizaje y los programas heredados.

En ocasiones, habrá de realizar una Cuarentena (muerte simbólica). Es decir, un tiempo de aislamiento necesario para anclar la nueva información que le permitirá integrar los cambios necesarios en su vida para evitar posteriores recidivas del síntoma. La Cuarentena está basada en aspectos biológicos, psicológicos y arquetípicos. Permite tomar conciencia de uno mismo, detener la enfermedad para así poder aplicar los recursos terapéuticos necesarios, entrar en coherencia emocional y, por ende, convertirse en una persona nueva, en una persona curada.